Tuesday, October 14, 2008

LA LIBERTAD. EXPANSION QUE DEBE SER PLANIFICADO

TRUJILLO CRECE EN 1,143 HECTAREAS DEBIDO A AUMENTO POBLACIONAL

Proyecto municipal atiende necesidad de contar con más zonas urbanas


Expertos señalan que crecimiento debe darse de manera vertical


Fuente: diario El Comercio
Oct.09 2008


La primera impresión del visitante que llega a Trujillo es estar en una urbe grande y desarrollada. Y vaya que tiene motivos para creerlo. La Ciudad de la Eterna Primavera, una de las más importantes del país y la cuarta más poblada, con811. 979 habitantes según el último censo del 2007, ha experimentado tal crecimiento poblacional y económico que su jurisdicción ya estaba quedando pequeña.

Por ello el Plan Director de la Municipalidad Provincial de Trujillo, en su necesidad de expandir la zona urbana, vio conveniente aumentar los dominios territoriales de la ciudad en 1.143 hectáreas.

Según explicó el regidor provincial, Carlos Matos, principal gestor del proyecto, la decisión se tomó después de analizar la problemática, tras lo cual se procedió a establecer hacia dónde crecería la ciudad.

Precisó que Trujillo tiene en la actualidad una superficie de 17.686 hectáreas y que su expansión se dirigirá a ganar territorios de los distritos de Víctor Larco, Trujillo, La Esperanza, Florencia de Mora, El Porvenir y parte de El Milagro, que corresponde a Huanchaco.

"Hay zonas vacías que hemos identificado y que definitivamente vamos a incorporar ala ciudad de Trujillo. La urbe crecerá en un 16,3% y se invertirá S/. 50 millones en los próximos diez años en pistas, veredas y servicios, a fin de que este proyecto se concrete", sostuvo.

Matos señaló, a su vez, que la publicación de la ordenanza se realizará en los próximos días y que espera que los empresarios se muestren interesados en estos lugares, ya sea para la construcción de urbanizaciones, centros comerciales o fábricas. Ello, cabe aclarar, se verá después de que se realice la zonificación respectiva, la misma que debe culminar en diciembre, mes en que se ha previsto se inicie la extensión.

"Se me vienen a la mente varios proyectos que se han cursado al área de Desarrollo Urbano, donde existe trabajo pendiente para edificaciones, centros comerciales y gran industria. Todo puede estar en estas tierras que son de propiedad de los municipios, el gobierno regional y particulares. La idea es que todos contribuyan en este proceso y que no se comience a especular con los precios, ya que ahora son terrenos abandonados", dijo.

PARA ARRIBA Para el decano del Colegio de Arquitectos del Perú de La Libertad, Ernesto Marmanillo Casapino, es importante y necesario que se lleve adelante un proyecto de esta envergadura, siempre y cuando se realice de manera responsable. En ese sentido, explicó que se necesita construir edificios y no casas, ya que el crecimiento debe ser vertical, y no como tradicionalmente se ha hecho de manera horizontal.

"Necesitamos un tratamiento nuevo y consolidar la construcción de edificios de más de cinco pisos. No puede ser que solo existan poco más de diez en toda la ciudad. Eso tampoco quiere decir que se haga en cualquier lugar, como ocurre en la urbanización San Andrés, en pleno centro, que no está preparado para recibir una avalancha de construcciones. Se debe hacer de manera responsable", puntualizó.

En un 30% aumentó la construcción de edificios de entre tres y cinco pisos en la ciudad de Trujillo en los últimos seis años. Sin embargo, esa cifra resulta Ínfima, considerando que la gran mayoría prefiere vivir en casas.

Marmanillo Casapino puntualizó que se debe iniciar un plan de desarrollo urbano por zonas en las que se contemple una revisión de todos los servicios de la ciudad, ya que muchos están colapsados. Añadió que este también servirá para evitar que se dañen monumentos patrimoniales, como sucede en el Centro Histórico, donde derrumban casonas para construir edificios que no hacen más que desterrar esa imagen de ciudad colonial que tiene Trujillo.

DEBE PROTEJERSE CIUDADELA DE CHAN CHAN Para el director de unidad ejecutora Cristóbal campana Delgado, que tiene a su cargo los trabajos de mantenimiento del complejo Arqueológico Chan Chan, el crecimiento de la ciudad es uno de los principales problemas que afectan seriamente este patrimonio.

Según dijo, ahora no basta luchar con algunas empresas que colocaron sus instalaciones muy cerca de lo restos. Lo difícil actualmente es echar a los campesinos que siembran a los costados y a aquellos inversionistas que quieren construir residenciales con vista al gran sitio arqueológico.

Ante esto las autoridades edilicias vienen analizando como debería ser la expansión, la misma que, inevitablemente, tiene a Chan Chan en medio de la ciudad y su necesidad de crecer. En ese sentido, se tendrá que determinar cual es la expansión de la zona de amortiguamiento. Se sabe que son 20 kilómetros cuadrados de monumento, pero esta zona se le tiene que aumentar otro tanto de área, ya que el hecho de construir, por ejemplo, nuevas urbanizaciones, trae consigo mayor transito de vehículos en la zona, lo que de una manera u otra también representa un problema con el que tendrá que lidiar la imponente ciudadela.

Las ciudades para la gente .Trujillo está creciendo hacia el norte, en el distrito El Milagro,Y se consolida en el suroeste, pasando de densidad baja media en las urbanizaciones del distrito central. También hay una tendencia más lenta hacia el oeste, que terminará por unir Huanchaco con la metrópoli.

Al ser ahora una conurbación, es decir el resultado de varias zonas urbanas unidas, Trujillo requiere ser administrada de manera unificada. De lo contrario, le pasará lo mismo que a Lima.
Existe así una oportunidad para que, aprovechando una distribución en anillos, pueda implementar un sistema de transporte masivo, con trenes eléctricos ligeros, que unan el centro y los distintos distritos.

Partes tugurizadas del centro requieren atención y ser integradas a la ciudad, así como las zonas donde se ubican los nuevos centros comerciales que incrementan la demanda de estacionamientos, áreas verdes y peatonales. Esta metrópoli debe adecuarse a las nuevas demandas exportadoras, con puertos secos, zonas de transformación e infraestructura que no generen conflicto con las actividades residenciales y el potencial histórico y turístico. Debemos recordar siempre que la ciudad es para la gente.

Wednesday, October 01, 2008

ENTREVISTA. JOSÉ LUIS CORTÉS

"Las ciudades no deben ser estáticas"

El arquitecto mexicano señala que Lima está en camino a ser una megalópolis como resultado de la suma de las muchas comunidades que se han juntado en la ciudad .


Por Gisella López Lenci

El crecimiento de las ciudades es inexorable. Contrariamente a lo que se cree, las grandes metrópolis no son exclusividad del Primer Mundo. En Latinoamérica, la Ciudad de México, Sao Paulo y Buenos Aires son ejemplos de cómo una ciudad se puede convertir en algo más: en una megalópolis. El director del Departamento de Arquitectura de la Universidad Iberoamericana de México, José Luís Cortés, estuvo en Lima como invitado especial del coloquio "Megalópolis en América Latina. Refundación o Colapso", organizado por la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, en el que se analizó la planificación de las ciudades y la mejor manera para que estas sigan desarrollándose.

¿Qué ciudades de América Latina pueden ser consideradas megalópolis y por qué?
El concepto se ha transformado. Yo entiendo que una megalópolis es la suma de muchas comunidades que se fueron juntando a través de la historia. Tokio es un ejemplo muy claro de ello y la Ciudad de México también. Por décadas, todo estaba concentrado en lo que llamamos el Distrito Federal, que está formado por 16 delegaciones y tiene ocho millones de habitantes. En la década del cincuenta, la mancha urbana se desbordó y actualmente son más de cuarenta municipios, además de esas 16 delegaciones. Todo eso nosotros lo llamamos ahora la Zona Metropolitana de México, o la Ciudad de México, con 19 millones de habitantes.

Hay un fenómeno similar en otras ciudades de Latinoamérica...
El caso de Sao Paulo, que está expandiendo su mancha urbana, o Buenos Aires. En Lima ya se nota...

¿Pero Lima puede ser considerada una megalópolis?
Va en camino. No hay un tamaño específico para decir qué es una megalópolis, sino es el concepto de que no es solo una autoridad la que gobierna la mancha urbana, sino muchas autoridades. La megalópolis es como un pulpo que se extiende y llega a vincular a otras ciudades. Por ejemplo, en el caso de la Ciudad de México, si usted observa una fotografía aérea verá que hay muchos hilos que unen el Distrito Federal con las capitales de las ciudades que forman el Estado de México (similar al departamento de Lima) y que son Pachuca, Cuernavaca, Puebla y Tlaxcala. Unida a estas, la megalópolis de la Ciudad de México pasaría a tener 30 millones de habitantes.

¿Siendo así, la Ciudad de México va hacia el colapso o a una refundación?
A un colapso no. Naturalmente vamos a llegar a umbrales delicados en la siguiente década, pero estamos en lo que yo llamo el coletazo del proceso de urbanización. La mancha urbana seguirá creciendo porque la ciudad necesita más equipamientos y servicios, pero no hay una relación directa entre población y crecimiento de la mancha urbana. El colapso llegaría si no supiéramos manejar ese crecimiento. Para todo el mundo es un milagro lo que está sucediendo en la Ciudad de México. Yo recuerdo que en 1970, cuando tenía ocho millones de habitantes, todos decían que ya había llegado a su límite, y quizá ahora mucha gente en Lima se alarme por lo mismo. Ya somos casi 20 millones y la ciudad sigue funcionando. De hecho, vamos a llegar a tocar umbrales muy delicados y no sabemos cuándo.

¿Cuál es la mejor manera de manejar una ciudad tan grande?
Yo creo que crecimiento no significa abandono. Tenemos que poner mucha atención en la reconversión de nuestras ciudades. Sin embargo, los gobiernos establecidos se preocupan por tres o seis años, pero son pocos los que se preocupan a mediano y largo plazo. Todos los gobiernos establecidos que forman estas megalópolis deben hacerlo de manera cooperativa para entender su funcionamiento, porque las ciudades que serán competitivas en el futuro son aquellas que logren tener buena calidad de vida, y esta solo se logra con un buen planeamiento de los espacios públicos y privados. Entre más podamos acercar la vivienda al trabajo, la ciudad será más eficiente y más competitiva.

¿Para que una ciudad funcione, entonces debe desarrollar una autosuficiencia en sus diversos centros neurálgicos? ¿Esa es la meta a largo plazo?
Cada zona urbana, cada barrio y cada sector tienen que aspirar a la autosuficiencia en lo máximo posible. De hecho, habría que hacer una interrelación entre los diferentes centros de la ciudad, porque hay equipamientos de nivel masivo que sirven para toda la ciudad, como los grandes estadios, terminales de ómnibus, terminales ferroviarias o aeropuertos que son para toda la ciudad. También seremos más eficientes en la medida en que podamos optimizar el suelo existente. Es decir, hay una gran subutilización del suelo en las grandes ciudades. El suelo urbano que tiene buena infraestructura, con calles pavimentadas, alumbrado público, escuelas y clínicas, está subutilizado con densidades muy bajas de población. Hay mucha especulación y mucha gente tiene grandes extensiones de tierra dentro de las ciudades, esperando a que los precios suban, y eso le cuesta mucho a la ciudad. Los vacíos urbanos son un elemento que detiene el proceso de crecimiento armónico de una ciudad. Hay dos factores con los cuales tienen que luchar los gobernantes de las metrópolis: las limitaciones de sus períodos de gobierno, y el apoyo de la población, porque la gente es muy reacia al cambio y no es fácil convencer a los vecinos para que tengan una visión de transformación. Las ciudades se tienen que reconvertir, no pueden quedarse estáticas, son dinámicas y muchas veces los vecinos de un barrio quisieran que no se les tocara nada, pero las ciudades no pueden permanecer congeladas, tienen que estar vivas.

En Lima hay muchas urbanizaciones que cierran las calles argumentando protección. Invaden el espacio público porque necesitan protegerse...
Es una situación triste en toda América Latina. Lo mismo pasa en México y Sao Paulo donde se crean guetos y la gente bloquea la calle para protegerse. Pero también hay un poco de egoísmo de todos, de no decir qué puedo yo hacer para que la ciudad sea más segura, no solo cómo me protejo yo.

Es que muchos tienden a protegerse porque las alcaldías no se ocupan efectivamente de la seguridad...
La inseguridad viene por la falta de calidad del espacio público. No es algo que se da solo porque haya malhechores. Una ciudad tiene que ser legible, donde uno pueda ver por donde transita y uno pueda estar seguro de que está protegido por las edificaciones, pero si las normas y reglamentos hacen que todas las edificaciones sean bardas, donde no hay ventanas a las calles, entonces cada quien se protege como puede. Entre más ojos observen el espacio público, más segura será la ciudad. En el grado en que podamos cambiar la cultura urbana para entender que la ciudad es la extensión de nuestra casa, todos cuidaríamos más las calles y el espacio público. Lo peor es estar aislados y ser egoístas. En la ciudad todos debemos ayudarnos porque es en beneficio de todos, y eso rebasa la religión o la ideología política, porque no importa de qué partido sea mi vecino, al final los dos respiramos el mismo aire y sufrimos los mismos problemas.

¿Cree que la migración del campo a la ciudad sea el principal motivo para que nuestras ciudades tengan un crecimiento tan desordenado, que no haya habido planificación? Porque la migración es continua...
Nunca se visualizó que las ciudades iban a crecer tan rápido. El crecimiento rápido rebasó la capacidad del Estado y de la sociedad civil. No hubo manera de planear ese crecimiento, entonces las personas se asentaron en los cerros y lugares no adecuados para el desarrollo urbano. Pero eso ya pasó en la mayoría de las grandes ciudades de América Latina. Podemos seguir creciendo pero eso está llegando a un límite. El reto para las futuras generaciones es cómo reconvertir las ciudades y esa reconversión se va a tener que dar de acá al 2050 o 2100, pero lo importante es no seguir cometiendo los mismos errores.

¿Cómo tendrían que ser las ciudades del futuro?
Tenemos que recuperar el sueño del orden que se tuvo a principios del siglo XVI cuando se crearon 350 ciudades en América de manera ortogonal, con lineamientos muy precisos. Señalar cuáles son los suelos aptos hacia donde deben crecer las ciudades, cómo redensificamos las ciudades y optimizamos el espacio, cómo definimos normas adecuadas de construcción, cuáles son los ejes urbanos que van a tener las ciudades y qué altura les permitimos en los edificios, cómo ligamos el sistema del transporte público con la estructura de usos del suelo, porque tienen que estar de la mano. No puede ser que en estas calles donde hay edificios altos no pase un buen sistema de transporte público.

No se soluciona con más autopistas a distintos niveles entonces...
Esas son soluciones emergentes. Los segundos y terceros pisos de las pistas no son soluciones de fondo, por eso hay que pensar muy bien si queremos tener una visión a mediano y largo plazo, y actuar en consecuencia pensando que el dinero debe ser bien invertido para no cargarles el trabajo a las futuras generaciones de tener que corregir más desorden. A veces hay que hacer cirugía mayor a las ciudades, la ciudad no puede funcionar si se queda estancada.

¿Cuál es la manera correcta de revalorar un centro histórico, sin desligarlo de la parte moderna de la ciudad?
Los centros históricos deben tener vida porque si no, van a desfallecer. El Centro Histórico de la Ciudad de México tiene 10.000 edificaciones, pero solo 3.000 son de valor patrimonial. De esas 3.000, se han recuperado 1.000. Y esas mil se han tardado más de 20 años en recuperarlas, porque es costoso y lleva tiempo. Pero los centros históricos le dan identidad a la ciudad, porque de otra manera las ciudades se vuelven aburridas. Una manera es actualizar las normas y reglamentos, definiendo lineamientos generales muy precisos en cuanto a alturas y uso de materiales, permitiendo que muchas de las propiedades tengan una transformación en sus usos. Hay que hacerlas 'vivibles'. También tiene que haber una integración con la arquitectura contemporánea, pero con mucha sensibilidad.

También se debería limitar el transporte público.
Naturalmente, no se les puede cargar de transporte público y de ambulantes, porque son centros culturalmente muy ricos.